Disidencias convirtieron el robo de motocicletas en su fuente de repuestos y reclutamiento en el suroccidente del país
Por: Redacción Paragrafo
26 octubre, 2026

El robo de motocicletas se ha convertido en una fuente de repuestos y reclutamiento para las disidencias en el suroccidente del país, según una investigación reciente. En lo que va de este año, se han robado 538 motocicletas cero kilómetros en la vía Panamericana entre los departamentos de Nariño y Cauca. Las autoridades no descartan la existencia de una peligrosa ‘alianza’ entre grupos delincuenciales y organizaciones al margen de la ley en la región, lo que les estaría dejando millonarios dividendos.
El modus operandi de los delincuentes consiste en interceptar el vehículo de carga en el tramo La Y – Mercaderes – Patía – El Bordo, utilizando otro automotor o varias motocicletas. Luego, proceden a secuestrar al conductor durante varias horas, trasladan el camión hacia trochas apartadas y allí descargan las motocicletas sin ningún tipo de control por parte de las autoridades.
Este fenómeno ha sido posible gracias a la ausencia de la Fuerza Pública en la región, lo que ha permitido el fortalecimiento de estas organizaciones delictivas en los últimos años. Un caso reciente ocurrió el 15 de mayo de este año en el municipio de Mercaderes, Cauca, con un camión que movilizaba 46 motos Suzuki hacia la ciudad de Pasto. Todas fueron hurtadas en cuestión de minutos.
La caída de ‘los Cosecheros’, un grupo criminal que perpetró un total de 12 asaltos a camiones en esa misma vía, y se calcula que el posterior hurto de las motos les había representado ingresos por más de 5.100 millones de pesos, es un ejemplo de la magnitud de este problema. Su modus operandi era idéntico: interceptaban el vehículo, retenían al conductor y lo saqueaban en zonas apartadas de la región, ya fuera de día o de noche.
Los detalles de la investigación revelaron que los delincuentes ocultaban la ‘mercancía’ —como denominaban a las motos robadas— en fincas cercanas, para luego recogerlas tras haberlas negociado previamente. De los 30 integrantes de la agrupación criminal, la Fiscalía logró la captura de 13 miembros.
La Fiscalía ha podido comprobar que, para los grupos delincuenciales, inmovilizar un camión que transporta entre 30 y 46 motos se convirtió en un ‘negocio’ muy lucrativo. Los criminales las desarman en Popayán y Timbío para después vender sus repuestos a intermediarios a precios inferiores. En su defecto, las comercializan con los integrantes del frente ‘Franco Benavides’ de las disidencias de las Farc —estructura que controla ese corredor vial y ejerce dominio sobre las vías secundarias de toda la región— por precios que oscilan entre los 6 y 10 millones de pesos. Es decir, todos ganan y nadie pierde.
Por las cifras que maneja el Departamento de Policía Nariño, no cabe duda de que el hurto de motocicletas en las carreteras de la región, principalmente en la vía Panamericana, se transformó en una actividad ilícita que deja muy buenos dividendos para los diferentes actores criminales. A finales del pasado mes de julio, un total de 22 motocicletas, avaluadas en una suma superior a los 300 millones de pesos, fueron recuperadas por uniformados de dicha institución en una vivienda ubicada en la zona rural del municipio nariñense de Leiva, en los límites con el departamento del Cauca. Los vehículos estaban en poder de las disidencias de las Farc.
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