Los precios del petróleo se disparan superando los 107 dólares

Por: Redacción Paragrafo

11 septiembre, 2026

El crudo ha experimentado un brusco repunte en los mercados internacionales, alcanzando máximos no vistos en meses, ante la escalada del conflicto geopolítico en Oriente Medio. El barril de Brent, referencia para Europa, superó este miércoles los 107 dólares, con un incremento intradía cercano al 6%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense traspasó la barrera psicológica de los 100 dólares y se negoció cerca de los 102 dólares.

Esta fuerte reacción del mercado se desencadenó tras el avance de los hutíes, grupo respaldado por Irán, que tomaron el control de la ciudad portuaria de Moca, en la costa yemení del mar Rojo. Este movimiento militar incrementa significativamente el riesgo de que se afecte el estratégico estrecho de Bab el Mandeb, una ruta marítima crucial que conecta Asia con Europa y por la que transita una parte sustancial del comercio global de hidrocarburos.

La crisis actual presenta un escenario de doble presión sobre las principales arterias del petróleo. Mientras el avance hutí amenaza Bab el Mandeb, el estrecho de Ormuz —por donde transitaba cerca del 20% de las exportaciones mundiales de crudo antes del conflicto— sigue siendo un foco de tensión. El bloqueo de facto impuesto por Irán y el contrabloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes han dificultado gravemente el flujo internacional, creando una tormenta perfecta para los precios.

Esta posibilidad de un cerco simultáneo en dos puntos clave ha llevado a los operadores del mercado a descontar que la guerra podría prolongarse más allá de lo previsto, contradiciendo las declaraciones recientes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La incertidumbre sobre la duración del conflicto se traduce directamente en una prima de riesgo incorporada al precio del barril.

La tensión geopolítica ya se materializa en cifras concretas. El precio de referencia del mercado físico, el Dated Brent, alcanzó los 114 dólares según datos de Bloomberg, impulsado por una nueva oleada de compras desde Asia que está comprimiendo la oferta disponible a nivel global.

Este encarecimiento del crudo comienza a filtrarse a los consumidores finales. En Estados Unidos, el precio minorista del diésel se acerca a los 6 dólares por galón, mientras que los futuros europeos del gasóleo rondan los 200 dólares por barril, presagiando un incremento en los costes del transporte y la logística.

Con estos movimientos, los precios revierten por completo la caída registrada entre mayo y principios de julio, cuando unas efímeras negociaciones para reabrir Ormuz habían aliviado la presión. Desde enero, el crudo acumula un aumento superior al 70%, aunque el Brent se mantiene por debajo del máximo histórico de 126 dólares alcanzado en abril.

Los analistas advierten que la evolución sobre el terreno será determinante. La firma de inversión Goldman Sachs estima que cualquier nueva reducción en los volúmenes que transitan por Ormuz, o un aumento de los ataques contra infraestructura energética en la región, podría impulsar el precio del petróleo por encima de la barrera de los 120 dólares por barril en el corto plazo.

La comunidad internacional observa con preocupación cómo la escalada militar en Yemen y el Golfo Pérsico no solo redefine el mapa geopolítico, sino que también tensa al máximo los costes de la energía global, con repercusiones inflacionarias que amenazan con extenderse por todas las economías.