Mompox se puso a sonar: Tres días de música, sabor y magia junto al río Magdalena

Por: Redacción Paragrafo

10 septiembre, 2026

Mompox se puso a sonar: Tres días de música, sabor y magia junto al río Magdalena

La brisa del río Magdalena y el encanto colonial de Santa Cruz de Mompox se convirtieron en el escenario perfecto para el despliegue de una nueva edición de su icónico festival cultural y musical. Durante tres días consecutivos, la “Tierra de Dios” acogió a miles de turistas nacionales e internacionales en una fiesta que fusionó el jazz, la cumbia, la gastronomía autóctona y la tradicional orfebrería en filigrana, consolidando al municipio como uno de los epicentros culturales más vibrantes del Caribe colombiano.

El evento encendió las redes sociales con imágenes de desfiles a orillas del río, conciertos al aire libre y una muestra gastronómica que puso a sonar la región al ritmo del folclor Bolívar Grande.

Música, tradición y desarrollo turístico

La agenda del festival destacó por su oferta multidisciplinaria y el impacto positivo en la economía local:

  • Cartel musical de lujo: Escenarios emblemáticos como la Plaza de San Francisco y la Albarrada acogieron a reconocidos ensambles de jazz, agrupaciones folclóricas de gaitas y tambores, y destacados exponentes de la música tropical.
  • Muestra de artesanos y orfebres: Las calles momposinas se transformaron en un taller abierto donde los maestros de la filigrana en plata y los talleres textiles exhibieron sus creaciones ante compradores e inversionistas culturales.
  • Ocupación hotelera al 100%: La Gobernación de Bolívar reportó un lleno total en el sector hospedaje, reactivando la cadena de valor turística que abarca desde los transportadores fluviales hasta las matronas de la cocina tradicional.

Un impulso a la memoria y el patrimonio nacional

Esta celebración no solo ratificó la categoría de Mompox como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, sino que sirvió como vitrina para la proyección internacional de las manifestaciones artísticas del departamento. La fusión entre el turismo cultural sostenible y la preservación de la memoria viva ribereña se consolidó como el eje central de esta fiesta a orillas del Magdalena.