Tres militares murieron en ataque con drones contra cantón militar de Ocaña, Norte de Santander

Por: Maria Jose Salcedo

5 septiembre, 2026

Tres militares murieron en ataque con drones contra cantón militar de Ocaña, Norte de Santander

El ataque perpetrado la noche del viernes 4 de septiembre contra el cantón militar El Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander, dejó tres integrantes del Ejército muertos y cinco más heridos, de acuerdo con el reporte entregado por las autoridades. La acción, atribuida a integrantes del Frente Camilo Torres Restrepo del ELN, comenzó con el lanzamiento de artefactos explosivos desde drones contra las instalaciones militares.

Entre las víctimas se encuentran el capitán Marco David Pirajón Montezuma y los soldados profesionales Joel Alberto Jiménez Jaramillo y Jhon Carlos Marrugo Manjarrez. Este último murió posteriormente debido a la gravedad de las heridas sufridas durante el ataque. Los otros cuatro militares heridos fueron atendidos por las autoridades, mientras avanzaban las labores para establecer la totalidad de los daños ocasionados por la incursión.

Según Hugo Guerrero, secretario de Gobierno de Ocaña, los integrantes del grupo armado habrían utilizado al menos 16 drones cargados con explosivos para atacar la base. Tras la agresión, los militares salieron a asegurar el perímetro y se produjo un enfrentamiento con presuntos integrantes del ELN.

La respuesta contó también con apoyo aéreo. El presidente Abelardo de la Espriella confirmó que una aeronave de la Fuerza Aérea Colombiana resultó alcanzada por esquirlas. El ataque, además, provocó alarma entre los habitantes de la zona, debido a la cercanía de la instalación militar con la Universidad Francisco de Paula Santander, donde unas 800 personas se encontraban en clases y fueron evacuadas.

La Segunda División del Ejército calificó la acción como “cobarde” y aseguró que constituye una violación del Derecho Internacional Humanitario y de los Derechos Humanos. Por su parte, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, rechazó la alteración del orden público y señaló que este tipo de acciones atentan contra la vida, la seguridad y la tranquilidad de la población. En Ocaña también fueron activados protocolos de emergencia, se declaró la alerta amarilla hospitalaria y se adoptaron medidas de seguridad para facilitar las operaciones de la Fuerza Pública.

Tras conocer el saldo de víctimas, el presidente Abelardo de la Espriella lanzó una fuerte advertencia al ELN y aseguró que su Gobierno no cederá ante este tipo de acciones. “Por cada policía o soldado que asesinen, haré caer sobre ustedes todo el peso y toda la fuerza legítima del Estado”, afirmó.

El mandatario anunció además una “nueva estrategia” para el Catatumbo, que será coordinada con las Fuerzas Militares y la Policía con el propósito de atacar las estructuras del ELN y sus fuentes de financiación. “No nos van a doblegar con terrorismo. Cada ataque contra nuestra Fuerza Pública fortalecerá nuestra determinación de derrotarlos”, agregó.