Alejandro Betancourt: el magnate venezolano bajo investigación que se beneficia del acuerdo petrolero entre Trump y Venezuela
Por: Redacción Paragrafo
1 septiembre, 2026

El empresario venezolano Alejandro Betancourt López se ha convertido en la pieza clave del nuevo acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, impulsado por la administración de Donald Trump. A pesar de estar envuelto en serias investigaciones internacionales por corrupción y blanqueo de capitales, su compañía, North American Blue Energy Partners (NABEP), liderará la explotación de campos que albergan una quinta parte de las reservas de crudo del país sudamericano.
La firma NABEP, propiedad directa de la familia Betancourt y segunda mayor petrolera privada de Venezuela, se encuentra en el núcleo del pacto diseñado para reactivar 17 yacimientos. Según estimaciones de Washington, estas instalaciones contienen más de 65.000 millones de barriles de crudo. Aunque inicialmente se informó que la administración estadounidense adquiriría una participación pasiva del 35% en la empresa y derechos preferentes sobre el 20% de su producción a precio de costo, el Pentágono matizó que su apoyo se limitará a préstamos y garantías financieras debido a restricciones legales.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, ha respaldado públicamente la iniciativa, asegurando que podría generar ingresos fiscales superiores a los 200.000 millones de dólares. Paralelamente, The New York Times señala que la petrolera estadounidense Chevron mantiene negociaciones avanzadas para expandir sus operaciones en el territorio nacional.
El beneplácito de la Casa Blanca hacia el magnate de 46 años no ha estado exento de polémica. El secretario de Estado, Marco Rubio, y otros altos funcionarios evaluaron positivamente su capacidad operativa para incrementar la producción de hidrocarburos, un hito poco común en una industria controlada tradicionalmente por el Estado. Esta eficacia determinó que Washington decidiera obviar los procesos judiciales que pesan sobre el empresario.
Para facilitar su incorporation al esquema, el Departamento de Estado estadounidense presionó a Suiza para suavizar sus investigaciones penales contra Betancourt y solicitó al Reino Unido el levantamiento de sus restricciones de movilidad. Además, le otorgaron una visa de múltiples entradas a EE. UU. Mauricio Claver-Carone, emisario de Rubio, confirmó a Reuters que el venezolano fue utilizado formalmente como intermediario estratégico, fungiendo como puente pragmático entre ambas naciones.
La trayectoria económica de Betancourt se remonta a la presidencia de Hugo Chávez, donde se enriqueció rápidamente al cofundar Derwick Associates. Sin licitación previa y sin experiencia en el sector, la firma obtuvo 11 contratos valorados en 5.000 millones de dólares durante la emergencia eléctrica nacional, generando un sobreprecio estimado en 2.900 millones, según Transparencia Venezuela. Este fenómeno lo catalogó como un “bolichico”, término que describe a jóvenes empresarios que multiplicaron su patrimonio mediante contratos estatales.
Posteriormente, diversificó sus inversiones hacia Europa, destacando el desembolso de 50 millones de euros en la marca española Hawkers y en otras startups como Jobandtalent. Sin embargo, su situación legal sigue complication. La Audiencia Nacional de España mantiene abierta una causa penal por presunto blanqueo de capitales y fraude fiscal, reabierta en junio tras un recurso de la Fiscalía Anticorrupción. La justicia española investiga su presunta autoría en la transferencia de 42 millones de dólares en sobornos a exfuncionarios de PDVSA, con el objetivo de desviar 4.850 millones en operaciones irregulares de divisas hacia la compra de inmuebles de lujo.
Destacados
TENDENCIAS











