EE.UU. revoca la visa de activista colombiana Viviana Marín tras sus llamados a hacer “invivible” al país

Por: Redacción Paragrafo

28 agosto, 2026

EE.UU. revoca la visa de activista colombiana Viviana Marín tras sus llamados a hacer "invivible" al país

El gobierno de Estados Unidos ha decidido revocar la visa de entrada a su territorio a Viviana Marín, la joven activista y secretaria política de la Juventud Comunista de Colombia (JUCO), cuyo viral video pidiendo movilizaciones para hacer “invivible” al país bajo la presidencia de Abelardo de la Espriella generó un intenso debate. La decisión fue anunciada y justificada públicamente por Christopher Landau, subsecretario de Estado de EE.UU., conocido en los círculos diplomáticos como “el quitavisas”.

La controversia se originó hace meses con la difusión de un clip en redes sociales donde Marín instaba a sus compañeros de agrupación a_preparese para la lucha en las calles. “Mostremos a la derecha que somos una plaga”, declaraba en el audio, añadiendo que “lo que se viene es calle, así que compren zapatos porque va a tocar gastar suela”. Las imágenes se viralizaron y atrajeron duras críticas, especialmente porque, simultáneamente, la activista exhibía en sus mismas cuentas viajes y compras realizadas en territorio estadounidense, disfrutando de la visa que ahora le ha sido retirada.

Landau tomó cartas en el asunto, publicando un mensaje en la plataforma X (antes Twitter) donde explicaba que había analizado el caso. “Si bien tiene pleno derecho a sus opiniones políticas, no tiene derecho a ingresar a los Estados Unidos. No damos la bienvenida a quienes ejercen la oposición política mediante la violencia o la intimidación”, sentenció el funcionario en un posteo acompañado del propio video de Marín.

La activista, por su parte, ha defendido su posición asegurando que sus palabras fueron “sacadas de contexto”. Marín ha insistido en que su llamado era a una “movilización social” y a una oposición pacífica en las calles, negando categóricamente estar promoviendo actos de violencia en el país.

Este episodio reaviva recuerdos de tensiones diplomáticas similares. En 2025, el expresidente Gustavo Petro, durante su estancia en Nueva York para la Asamblea General de la ONU, fue filmado en la Quinta Avenida instando públicamente a soldados estadounidenses a desobedecer las órdenes del presidente Donald Trump. Aquel incidente le costó a Petro la revocación de su visa y su posterior inclusión en la lista OFAC (del Departamento del Tesoro), de la que, según se sabe, su nombre no ha sido retirado.

El caso Marín subraya una vez más la creciente tensión entre la política interna de Colombia y las decisiones de Washington sobre visados, así como la vigilancia de las autoridades estadounidenses hacia expresiones políticas que, en su criterio, puedan incitar a la desestabilización. La decisión del “quitavisas” Landau envía un mensaje claro sobre los límites que, desde la perspectiva del Departamento de Estado, tiene el ejercicio de la libertad de expresión cuando se percibe como una incitación a la acción disruptiva contra gobiernos aliados. Para Marín, el principal efecto ahora es la pérdida de un privilegio que, como señalaban sus críticos, compatibilizaba con su discurso de confrontación.