Brent supera los 91 dólares por barril y reaviva la expectativa de alzas en los mercados energéticos

Por: Redacción Paragrafo

19 agosto, 2026

El precio del crudo Brent cerró la jornada de ayer por encima de los 91 USD, marcando un nuevo hito que ha encendido la atención de inversores, analistas y gobiernos. El repunte, impulsado por la combinación de tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la reducción de inventarios en Estados Unidos, eleva la referencia internacional a niveles no vistos desde principios de 2024 y genera expectativas de mayor presión inflacionaria en economías dependientes del petróleo.

El contrato de futuros de Brent, negociado en la Bolsa de Londres, alcanzó los 91,23 USD al cierre, lo que representa un incremento del 1,8 % respecto al cierre anterior. Este movimiento ha sido acompañado por una apreciación del dólar estadounidense, que se cotiza a 3 092,16 COP, y una ligera depreciación del euro, situado en 3 583,77 COP. Los indicadores locales reflejan la repercusión de la subida petrolera: el índice de la Bolsa de Valores de Colombia (ICOLCAP) retrocedió 0,31 % hasta los 24 131 puntos, mientras que la tasa de usura se mantiene en 29,66 % y la tasa de interés del Banco de la República se mantiene en 12,00 %.

Factores que impulsaron el alza

Los analistas atribuyen el salto a tres elementos clave:

  1. Conflicto en el Golfo Pérsico – La escalada de hostilidades entre Irán y Arabia Saudita ha limitado la oferta disponible, generando incertidumbre sobre la continuidad del suministro.
  2. Recortes de producción de la OPEP+ – Los países miembros acordaron reducir su producción en 1,2 millones de barriles diarios, reforzando la escasez percibida.
  3. Datos de inventarios estadounidenses – La Administración de Información Energética (EIA) informó una caída de 6,5 millones de barriles en los almacenes de crudo, la mayor disminución mensual del año.

Estos factores, combinados, han llevado a los traders a revalorizar los contratos de futuros, elevando el precio de referencia y encendiendo la alarma en sectores que dependen del combustible, como la aviación, el transporte marítimo y la generación eléctrica.

En Colombia, la subida del Brent tiene un doble efecto. Por un lado, los ingresos de la industria petrolera nacional, que representa cerca del 15 % del PIB, podrían experimentar un impulso significativo, favoreciendo la balanza comercial. Por otro, el aumento del costo del crudo repercute en los precios internos de los combustibles, presionando la inflación y el poder adquisitivo de los hogares.

El Banco de la República ha señalado que, aunque la política monetaria se mantiene estable, monitorizará de cerca la evolución de los precios internacionales del petróleo para decidir posibles ajustes en la tasa de interés. Mientras tanto, el sector agroexportador, especialmente el café, que cotiza a 363,4 USD la libra, observa con cautela la posible transmisión de costos a través de la cadena logística.

Los expertos coinciden en que la volatilidad permanecerá alta durante las próximas semanas. La expectativa de nuevos recortes de producción por parte de la OPEP+ y la posibilidad de sanciones adicionales contra Irán podrían empujar el Brent más allá de los 95 USD. Sin embargo, cualquier señal de desescalada en la región del Golfo o un repunte inesperado en la demanda china podría revertir la tendencia alcista.

En el corto plazo, los operadores de mercado recomiendan mantener una posición cautelosa, diversificando carteras y considerando instrumentos de cobertura como opciones y futuros. Los analistas de energía también sugieren observar los indicadores de inventario de la EIA y los reportes de la Agencia Internacional de Energía (AIE) para anticipar movimientos bruscos.

Datos de referencia al cierre del día

  • Brent: 91,23 USD/barril (+1,8 %)
  • Dólar: 3 092,16 COP (‑0,14 %)
  • Euro: 3 583,77 COP (‑0,08 %)
  • ICOLCAP: 24 131 puntos (‑0,31 %)
  • TRM: 3 098,79 COP
  • Oro: 4 353,85 USD/onza (+0,47 %)
  • Tasa de usura: 29,66 %
  • Tasa de interés Banrep: 12,00 %

El crudo Brent, al superar los 91 dólares, vuelve a ser protagonista de la agenda económica global, y su evolución seguirá marcando el pulso de los mercados financieros y de los consumidores en todo el mundo.