El debate por la ayuda internacional tras el terremoto: ¿Burocracia, soberanía o sesgo ideológico?

Por: Redacción Paragrafo

13 agosto, 2026

Unidad Nacional de Gestión del Riesgo. Foto: UNGRD

A medida que avanzan las labores de rescate tras el sismo de magnitud 7.4 en el occidente colombiano, se ha encendido un álgido debate público y político en redes sociales y escenarios institucionales. Congresistas de oposición, analistas de gestión del riesgo y mandatarios extranjeros han cuestionado la velocidad y los criterios con los que el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella ha gestionado la recepción de brigadas de rescate y cooperación internacional.

Origen de la polémica: La postura de mandatarios y la oposición

El debate cobró fuerza tras las declaraciones del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y mensajes de líderes políticos de oposición en Colombia, quienes criticaron la supuesta lentitud o rechazo de equipos de salvamento internacionales en las primeras horas críticas (las “72 horas de oro” para hallar supervivientes).

Argumentos y críticas en contra del Gobierno (Oposición y Críticos):

  1. Retraso en la solicitud de rescatistas especializados:
    Sectores de la oposición, liderados por la senadora Jennifer Pedraza y dirigentes como Javier Pava (exdirector de la UNGRD), denunciaron que el Gobierno priorizó la solicitud de ayudas económicas sobre el despliegue inmediato de personal de rescate urbano (USAR) extranjero.
  2. Señalamientos de sesgo ideológico:
    Dirigentes políticos e influencers de oposición (como Ariel Ávila y otros analistas) cuestionaron si el Ejecutivo frenó o demoró la entrada de brigadas técnicas provenientes de países con cuyos gobiernos existen distancias políticas o ideológicas, o si el protocolo diplomático obstaculizó la llegada espontánea de ayuda centroamericana o latinoamericana.
  3. Demora en el trámite de autorizaciones de vuelo y desembarco:
    Se señaló que brigadas listas para despegar desde México y El Salvador estuvieron a la espera de autorizaciones formales de la Cancillería colombiana y la Asonáutica Civil durante momentos críticos de las operaciones en Cali y Pereira.

La respuesta oficial: Protocolos de absorción, soberanía y ayuda coordinada

Frente a la ola de señalamientos, el Gobierno Nacional, a través de la Cancillería y la UNGRD, desmintió categóricamente que se haya rechazado ayuda por razones ideológicas o falta de voluntad.

Argumentos a favor y explicaciones del Gobierno Nacional:

  1. Capacidad de absorción e inventario técnico de la emergencia:
    Desde la Casa de Nariño y la UNGRD se explicó que la ayuda internacional en desastres de gran magnitud no puede ser un desembarco desordenado. Aceptar rescatistas sin una evaluación previa de necesidades corre el riesgo de saturar la logística local (aeropuertos, transporte de combustible, alojamiento y raciones para los propios socorristas).
  2. Ingreso efectivo de brigadas y cooperación verificable:
    La Cancillería confirmó la recepción y canalización de apoyo de múltiples países. En las últimas 24 y 48 horas se registró el arribo de contingentes militares y de protección civil de México (19 efectivos del Ejército y Guardia Nacional), así como vuelos de socorro desde El Salvador y aportes de Alemania, República Checa, España, Luxemburgo, Qatar, Argentina e Israel.
  3. Priorización de transferencia presupuestal y de insumos:
    El Gobierno argumentó que la Capacidad Operativa Nacional de rescate (Bomberos, Ponalsar, Defensa Civil, Cruz Roja y Ejército) contaba con el despliegue de personal necesario en Cali y Pereira, por lo que la urgencia mayor radicaba en financiamiento internacional (créditos de contingencia con el Banco Mundial por 450 millones de dólares), carpas, plantas potabilizadoras y hospitales de campaña.

Contexto técnico: ¿Cómo funciona la cooperación internacional en desastres?

De acuerdo con los estándares del Grupo Asesor de Búsqueda y Rescate Internacional (INSARAG) de las Naciones Unidas:

  • Soberanía y llamado formal: Ningún país o brigada internacional puede ingresar a operar en un territorio soberano sin la emisión previa del Llamado Internacional de Ayuda o la solicitud formal del estado receptor.
  • Acreditación USAR: Los equipos de búsqueda deben contar con certificación internacional para garantizar que sean autosuficientes y no se conviertan en una carga logística para los municipios golpeados.
  • Fases de la emergencia: Las primeras 48 horas dependen casi en su totalidad del despliegue de los socorristas locales y nacionales. La ayuda internacional técnica entra a reforzar el cansancio de las tropas iniciales en la fase intermedia de remoción y reconstrucción.

Mientras la oposición califica la gestión inicial como lenta y burocrática en un momento de desesperación social, el Gobierno sostiene que ha actuado bajo estrictos criterios de planificación logística para evitar el colapso de la operación humanitaria en el suroccidente del país. La llegada progresiva de rescatistas y aviones con insumos durante las últimas horas busca cerrar la brecha entre la capacidad institucional local y la magnitud de las pérdidas humanas.

Nicolas Andres Camacho Berdugo