Minga indígena en Medellín finaliza tras 44 horas con acuerdo histórico: comunidades regresan a sus territorios
Por: becquerel
18 marzo, 2026

Tras 44 horas de bloqueo en el centro administrativo de La Alpujarra, epicentro del gobierno departamental y municipal en Medellín, la minga indígena —integrada por comunidades de resguardos de Antioquia— levantó su protesta y retornó a sus territorios. El acuerdo alcanzado incluye la reactivación de compromisos firmados en 2024, que las autoridades se comprometieron a ejecutar en temas clave como salud, educación, vivienda y desarrollo económico.
El bloqueo, que alteró la movilidad en el sector, generó tensiones entre las autoridades y los líderes indígenas. El gobernador de Antioquia, Andrés Rendón, y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, criticaron la protesta, tachándola de “instrumentalizada” por el gobierno nacional. En un comunicado, ambos mandatarios defendieron el derecho a la protesta pacífica, pero advirtieron que la minga respondía a una estrategia política.
En un video difundido por medios locales, un guardia indígena declaró que solo obedecía órdenes, sin precisar su origen. Este hecho alimentó las sospechas de las autoridades sobre una posible provocación externa, aunque los líderes indígenas negaron cualquier vinculación con actores políticos.
Tras intensas negociaciones lideradas por la Subsecretaría de Derechos Humanos de Antioquia, encabezada por Patricia Giraldo, se logró revisar punto por punto los compromisos incumplidos desde la minga de 2024. Entre los temas reactivados destacan:
- Salud: Ampliación de cobertura en zonas rurales.
- Educación: Construcción de escuelas bilingües para comunidades Emberá y Zenú.
- Vivienda: Programas de mejoramiento de infraestructura en resguardos.
- Desarrollo económico: Apoyo a proyectos productivos sostenibles.
“Hemos materializado los acuerdos para que dejen de ser papel mojado. Ahora, el desafío es garantizar su ejecución en los territorios”, declaró Giraldo.
Los voceros de la minga, provenientes de San Pedro de Urabá, Arboletes, Mutatá y la Organización Indígena de Antioquia, aseguraron que no participarán en actos políticos con figuras como Iván Cepeda y que regresarán a sus comunidades expectantes. “No nos vamos a quedar de brazos cruzados. Si no se cumplen los acuerdos, volveremos a movilizarnos”, advirtió un líder Emberá Eyabida.
La minga se desarrolló en un escenario de alta polarización política, con el gobierno de Gustavo Petro en el centro de las críticas. Mientras las autoridades departamentales minimizaron el impacto de la protesta, los líderes indígenas insistieron en que el bloqueo fue una medida de urgencia ante la falta de respuestas a demandas históricas.
El control policial en La Alpujarra se mantuvo tras el levantamiento, reflejando la desconfianza mutua entre el Estado y las comunidades. Expertos en derechos humanos señalan que, aunque el acuerdo es un avance, su éxito dependerá de recursos, voluntad política y participación indígena en la implementación.
Las comunidades indígenas exigen plazos claros para la ejecución de los proyectos, mientras el gobierno de Antioquia promete un plan de seguimiento. El desafío ahora es evitar que estos acuerdos sigan siendo promesas incumplidas, como ha ocurrido en el pasado.
Con información de medios locales y declaraciones oficiales.
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